
Aunque parece un fenómeno reciente, el outing es tan antiguo como la historia de la homofobia o del odio humano. Desde los juicios de la santa Inquisición hasta el exterminio en los campos de concentración nazi o el encarcelamiento durante la España franquista, pasando por la publicación en los medios sensacionalistas de las listas de arrestados en bares gays y lésbicos en la época pre-stonewall, denunciar la homosexualidad o transexualidad ha servido para arruinar la vida o la carrera de muchas personas.
Tal vez debiéramos preguntarnos simplemente qué pasa con la visibilidad de las mujeres en general. Mientras que la escena pública ha estado ligada tradicionalmente a lo masculino, el ámbito privado parece el espacio reservado a lo femenino. El lesbianismo no escapa a esta máxima de la sociedad patriarcal. Las lesbianas, todavía hoy, viven su homosexualidad en la esfera de lo privado (encerrada,íntima y armariada). Una vez más, la doble discriminación como mujeres y como lesbianas se revela clave a la hora de explicar por qué el número de lesbianas públicas es muy inferior al número de gays públicos y notorios.
La identidad es aquello que nos diferencia, nos particulariza y nos nombra como seres únicos. Es nuestra respuesta personal a una pregunta que se remonta a la historia de la conciencia y que todo ser humano se ha formulado alguna vez: ¿quien soy yo?. A lo largo de toda nuestra vida, pero muy especialmente durante la adolescencia, todos sin excepción nos construimos una imagen del yo a partir, entre otras cosas, de identificaciones con diversas personas significativas, es un proceso inconsciente, pero fundamental para nuestra vida adulta. La historia del sujeto, es la historia de la construcción de su identidad, de su ser, es el proceso de identificarse con los otros, para ser él/ella a diferencia de los demás. Es fácil deducir que la ausencia de referentes sociales positivos entre las lesbianas es un enorme handicap a la hora de asumir una identidad sexual propia y diferenciada.
El derecho a la intimidad es esencial, pero las mujeres deberiamos saber ya que, para vivir nuestras vidas plenamente, debemos tener el coraje de conquistar el espacio público que nos pertenece.

3 comentarios:
Me pongo de pie y aplaudo este post. Y pido permiso para re publicarlo en Cultura Lesbiana.
Si no conoces la pagina, esta el barner en mis links.
Excelente post!
Si, secundo a Chaurrita, me interesaría publicarlo en nuestro blog Cultura Lesbiana.
Además te agregaremos a nuestros links de blogs ;).
Si no te molesta claro.
adelante
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